A.L, segundo lugar en índices de embarazo adolescente no deseado; UNFPA

Ante la amplia sexualización de la infancia y la adolescencia en el mundo es prioritario ofrecer a las y los adolescentes e infancia información adecuada a sus ciclos de vida para que puedan ejercer su sexualidad de manera responsable e informada, señaló Leonor Calderón, representante del Fondo de Población de las Naciones Unidas en América Latina durante la presentación del plan de Prevención del Embarazo en la Adolescencia en México.

Indicó que desde la Conferencia Mundial sobre Derechos Humanos de Viena, en junio de 1993, la violación de derechos humanos no es justificable por prácticas culturales, por lo que la existencia normalizada de partos y embarazos en niñas y adolescentes son anomalías que tanto en México como en el resto del mundo debemos eliminar.

Dijo que en México, el inicio temprano de la fecundidad se complica cuando no hay acceso a métodos anticonceptivos modernos; sin embargo, aunque ésta taza ha disminuido “pues son ya muchas las mujeres que postergan su maternidad para continuar con sus estudios y vida profesional, no ha disminuido el embarazo adolescente”.

Mencionó que son más de mil 800 millones de jóvenes en el mundo, 85 por ciento de ellos viven en países en desarrollo y muchos sobreviven el día a día con menos de dos dólares.

En América Latina, se estima que el 50 por ciento adolescentes menores de 17 son sexualmente activos; 65 por ciento de estos no usaron protección anticonceptiva ni de prevención de infecciones de transmisión sexual en su primera relación sexual.

Además, el segmento que contrae más el VIH es en su mayoría jóvenes de 15 a 24 años “ello habla de falta de información y acceso a los insumos”, acotó.

Recalcó que en América Latina y el Caribe se registra la segunda taza de embarazo adolescentes más altas en el mundo, sólo después de África Subsahariana.

En promedio, 38 por ciento de las mujeres de la región se embaraza antes de los 20 años, esto habla de que la gran mayoría de estas mujeres jóvenes que se embaraza, continuó Leonor Calderón, viven en situación de pobreza por lo que les es casi imposible romper con este ciclo de carestía dado que muchas no terminan con su instrucción educativa.

“El 95 por ciento de los partos en el mundo ocurren en países en desarrollo, nueve de cada diez de ellos ocurren dentro de un matrimonio, lo que demuestra que 19 por ciento de las jóvenes de estos países se embaraza antes de los 18 años de edad por primera vez y cada día en el mundo 20 mil niñas dan a luz en países en desarrollo”, agregó.

En cuanto los riesgos del embarazo adolescente, refirió que la principal fuente de dichas complicaciones son la pobreza y desigualdad en el acceso a los servicios de salud “Sabes que la probabilidad de que las adolescentes entre 15 y 19 años mueren o tienen complicaciones durante el parto, son complicaciones de morbilidad en su vida. Pero cuando estos embarazos ocurren en menores de entre 10 y 14 años, el riesgo si es mortal”.

Aunado a ello, dio la cifra de que el embrazo limita su capacidad de crecimiento y desarrollo físico en un 30 por ciento y aumenta en un 16 por ciento su capacidad de pobreza.

Por su parte, la representante de la Organización Panamericana de la Salud, Maureen Birmingham, dijo que las menores de 16 años son cuatro veces más susceptibles a la mortalidad materna causadas por anemia, toxemia, fistula obstétrica, abortos inseguros, infecciones de transmisión sexual y nacimiento prematuro.

Además mencionó que los partos en adolescentes representan 11 por ciento de todos los nacimientos en el mundo, siendo América Latina y el Caribe una región donde hay 1.2 millones de embarazos no deseados en adolescentes, y 15 por ciento de los abortos inseguros practicados se producen entre adolescentes porque un tercio de las que no quieren quedar embarazadas no usan ningún método anticonceptivo.

Para la atención de estos embarazos adolescentes es prioritario reforzar todas las acciones encaminadas a garantizar el ejercicio de los derechos de las y los adolescentes, promover, así, el empoderamiento de las niñas y adolescentes, para que continúen con su ciclo educativo pues tiene grandes capacidades productivas que sólo se pueden explotar si continúan con sus estudios, concluyó Birmingham.

Otras partes de América Latina

Leonor Calderón mencionó que datos manejados por el Fondo de Población señalan que en Centroamérica, 40 por ciento de las niñas que asisten a un sistema de educación formal y quedan embarazadas no regresa nunca a causa de su maternidad prematura.

En la región andina, corresponde a un 15 por ciento, es Bolivia el país con que encabeza dicha región en este rubro.

En Ecuador, poco más de la mitad de mujeres de entre 15 a 24 años, que tuvieron un embarazo antes de los 20 años, no estudiaban ni trabajaban al momento del embarazo.

De aquellas que estudiaban, continuó, 40 por ciento abandonaron sus estudios.

Chile hizo un estudio donde comprobó que el ingreso de estas adolescentes se disminuye en un 90 por ciento, porque limita sus capacidades de formación. Por lo que ser madre adolescente aumenta la posibilidad de ser pobre de un 16 a un 28 por ciento, agregó.

Finalizó su participación al concluir que para evitar esta situación de exclusión entre las y los adolescentes, tanto en México como en el resto de la región, es necesario realizar las adecuaciones jurídicas necesarias, fomentar el empoderamiento de estos, brindar servicios de salud sexual y reproductiva amigables y de calidad, así como garantizar el acceso a educación integral oportuna y pertinente.

Acerca Redacción

Equipo de redacción de la red de Mundodehoy.com, LaSalud.mx y Oncologia.mx

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